¿Por qué secuestraron a Fangio en Cuba?

Juan Manuel Fangio es uno de los grandes ídolos de la historia del automovilismo argentino, con muchos incondicionales de sus hazañas que han seguido cada una de sus carreras, alimentando la gran ilusión de poner la celeste y blanca en los podios del mundo.
hace 7 meses, 3 semanas
¿Por qué secuestraron a Fangio en Cuba?

Este corredor oriundo de Balcarce declaró en diferentes momentos que logró mucho más de lo que se pudo imaginar, teniendo en cuenta que en Argentina no se realizaban las inversiones millonarias que en otros lugares del mundo hicieron crecer a la industria de la Fórmula 1. De igual manera, su talento e incansable compromiso con su pasión: las carreras de autos, le dieron un lugar de gran renombre en el mundo entero y de igual manera a nuestro país. Esta es la primera razón por la que secuestraron a Fangio en Cuba.

En la isla de Cuba se impuso una dictadura el 10 de marzo de 1952 bajo el mando de Fulgencio Batista que aliado con los terratenientes de la isla y cabecillas de la mafia estadounidense sumió a la sociedad al flagelo de la pobreza con el más alto índice de corrupción y represión. Las libertades políticas fueron canceladas y la única oportunidad de derrocar a Batista vino de la mano de los revolucionarios del Movimiento 26 de julio, esta es la segunda causa del secuestro.

El primer gran premio de Cuba

Desde 1953 el Movimiento 26 de julio luchaba contra el ejército de Batista en el formato Guerra de guerrillas, tanto en las zonas rurales de las sierras como en territorio urbano de La Habana. Al tener control de los medios de comunicación la dictadura silenciaba cada ataque o conquista que los revolucionarios comandados por Fidel Castro pudieran realizar.

En 1957 Batista organizó una carrera internacional por las calles de La Habana, ya que en las sierras se encontraba la mayoría de los grupos rebeldes. El evento fue todo un éxito y el ganador Juan Manuel Fangio, que quiso repetir la hazaña en la segunda edición al año siguiente, pero la noche anterior a la primera carrera el “Chueco” fue secuestrado por el Movimiento 26 de julio.

La primera edición del premio, que buscaba ser un incentivo hacia el turismo y visita de extranjeros que gozaran de la travesía a través del Malecón cubano, tuvo una mayor difusión al ser el reconocido Juan Manuel Fangio quien ganara, aunque el circuito no estuviera dentro del calendario oficial de la Fórmula 1. Esta gran oportunidad de contar con la mirada de la prensa internacional fue vista como una gran ocasión no solo por el dictador sino también por quienes deseaban derrocarlo, esto decidió el secuestro del año siguiente.

El Show debe continuar

El segundo gran premio de Cuba iniciaba, luego de la clasificación que dejó al Chueco en el lugar número dos, con la carrera del 24 de febrero de 1958. A causa del secuestro de Fangio, muchos creyeron que se cancelaría, pero ese lunes la carrera se disputó igual y la Maserati 450S la condujo Maurice Trintignant aunque no estaba muy de acuerdo con dicha decisión.

Gracias a un rumor que afirmaba que al cinco veces campeón mundial lo iban a liberar previo a la carrera y por la búsqueda incansable que la policía había iniciado casa por casa se les solicitó a los cronometristas que atrasaran la largada. Así fue que el evento inició una hora y media más tarde.

Para “protegerlos” la policía secreta de Batista custodió al resto de los pilotos durante la noche, golpeando su puerta cada dos o tres horas para cerciorarse de que estuvieran bien. Algunos manifestaron que el cansancio y el estrés al día siguiente pudieron ser determinantes en el accidente que se dio en la pista.

La principal causa del accidente fue que un auto de la competición derramó aceite sobre la pista causando que el cubano Armando García Cifuentes, a bordo de su Ferrari número 54, perdiera el control del auto y atropellara a un centenar de espectadores. 40 personas resultaron heridas y el piloto falleció en el hospital.

¿Cuál fue la visión de Fangio de su secuestro?

Al enterarse del gran accidente afirman que Fangio había manifestado que le hicieron un favor con el secuestro, ya que le evitaron ser protagonista en semejante tragedia. Además, por un error en la señalización de las banderas los pilotos no comprendían la situación en su totalidad, algunos abandonaron, otros fueron a boxes y el ganador fue Stirling Moss por el simple hecho de ser el primero en cruzar la meta, en un contexto de gran desconcierto.

Juan Manuel Fangio fue liberado al momento de terminar la carrera, para ello los rebeldes lo llevaron a la embajada Argentina en la isla, ya que tenían el temor de que la policía de Batista lo matara solo para endilgarle el asesinato al Movimiento 26 de julio.

Después del secuestro, en repetidas entrevistas, Fangio declaró que nunca se sintió en peligro. Sus captores, según sus propios dichos, fueron muy amables le dieron de comer rico y en frecuentes ocasiones le expusieron las razones del secuestro, la búsqueda de visibilidad del movimiento y le pidieron disculpas por el inconveniente. Su propia declaración en esos días fue: “Vi esto como otra aventura. Si lo que hicieron los rebeldes fue por una buena causa, entonces yo, como argentino, lo acepté”.

Un ídolo de todas las marcas

Fangio no solo fue cinco veces campeón mundial, también es importante considerar que lo fue en 4 escuderías diferentes, situación que lo llevó a ganarse el corazón de los fanáticos más allá de los colores. En bibliografías, documentales y escritos de su propio museo en Balcarce, quienes lo conocieron destacan su trabajo, entusiasmo, concentración y profunda dedicación para resolver lo que fuese en relación a un auto o una carrera y todo ello lo entregó en cada marca que representó, sin excepción.

El primer título mundial del Chueco fue a bordo de una Alfetta 158 de Alfa Romeo durante el año 1951. Su segundo campeonato mundial fue manejando un Maserati 250F de Mercedes Benz W196 en 1954. El tercer premio a nivel mundial fue a bordo de un Mercedes Benz W196, durante 1955. El título mundial número cuatro fue pilotando un Ferrari L-F D50 para dicha escudería en el año 1956. El quinto y último título mundial de Fangio lo logró en un Maserati 250F, en 1957 para la escudería Maserati que se retira de la competencia luego de ese año.

El retiro de un Fangio que no se quedó quieto

En el apogeo de su carrera en la Fórmula 1 en 1958, Fangio anuncia que se retira de las carreras, la razón principal es el profundo dolor de haber perdido tantos amigos durante las competencias. Pero un apasionado como el Chueco no puede quedarse quieto y menos aún alejarse de los autos.

Fue el técnico del seleccionado argentino de automovilismo en 1969 que compitió en las 84 horas de Nürburgring bajo el nombre Misión Argentina que era la primera vez que un equipo completamente nacional competía con un auto fabricado íntegramente en el país. Todos los argentinos estuvieron prendidos de las 84 horas de competencia y la misión fue felicitada por toda la nación, incluso por el resto de las concesionarias que felicitaban a los Torino de Fangio y Bertha.