Cómo hacer un hogar más seguro para niños

Se le atribuye al dramaturgo y poeta alemán, Goethe, la frase: “El hombre feliz es aquel que, siendo rey o campesino, encuentra paz en su hogar”. La casa es ese espacio físico que, sin importar tamaño, antigüedad, precio o ubicación, forma uno de los más grandes logros de cada hombre y mujer en su realización y donde, como decía el poeta, espera encontrar la paz.
hace 5 meses, 1 semana
Cómo hacer un hogar más seguro para niños

El hogar, la casa, el domicilio o el rancho como suelen decirles sus moradores representa su lugar en el mundo. Como tal, siempre se piensa en cada detalle para lograr que las cosas allí se den de la manera deseada.

Una de esas cosas planeadas y que hablan de la realización de cada persona es la llegada de los hijos. La concreción de una familia está íntimamente ligada con el hogar y los hijos, es por eso que lograr espacios seguros es todo un desafío que pone a prueba la paz en el hogar.

Mi casa es segura

Encontrar paz en el hogar es quizás el gran anhelo, sin embargo, es importante entender que hay que prestar atención a ciertos recaudos para que esto sea posible.

Para lograr que el hogar sea seguro es importante que éste se entienda en relación a sus moradores. La casa tiene que ser amigable y segura para niños, pero también para ancianos; para gente con problemas visuales o de movilidad, para chicos inquietos y también para sedentarios, para hijos únicos o un batallón de pequeños.

Como una primera medida, entonces, se puede afirmar que lograr la seguridad en el hogar no responde tanto a una cuestión económica, de inversión en distintos elementos, como en tiempo y preocupación para lograr, como dijimos, que la casa se amolde a sus habitantes.

Una casa segura para un niño es la que garantice que no se le va a caer ningún objeto en la cabeza, por ejemplo, pero también la que permita que pueda pedir ayuda en caso de ser posible y necesario.

Para lograr un ambiente adecuado algunos especialistas plantean que los adultos deben pensar y actuar, por un momento, como si fueran esos niños que habitan la casa. La sugerencia plantea, por ejemplo, tirarse al piso si es que el niño gatea o mirar el contexto de rodillas para visualizar las cosas que desde la mirada y perspectiva de adultos muchas veces no se tienen en cuenta.

Otros especialistas, que también destacan el alto índice de accidentes que tienen los niños en el hogar, plantean que es importante pensar a la casa no como un todo sino por los diferentes ambientes que la componen. Aplicar está estrategia sirve, por ejemplo, para focalizar en la cocina, centro neurálgico de los accidentes si los hay, pero también en los riesgos que pueden presentarse en el living, en el baño o en el garaje.

Lograr una casa segura para niños requiere de buena voluntad y de entender que este es un concepto que está en constante cambio. Ayer la casa estaba segura, pero hoy un elemento que no está en su lugar o un artefacto que no fue guardado puede cambiarlo todo.

Mi hijo es tranquilo, casi un ángel

Probablemente, alguna vez haya dicho o escuchado la frase “ese niño tiene un Dios aparte” para referirse a la suerte que tuvo en determinado momento ante un riesgo particular.

Lograr una casa segura significa entender que cualquier niño, más allá de sus cualidades y características personales, es un potencial accidentado y no siempre estos imprevistos se pueden prevenir. Sin embargo, lo que intentamos con este artículo es que se tome conciencia de aquellas cuestiones que, si se pueden anticipar, aquellas que no se pueden y no se deben dejar libradas al azar.

Un ejemplo de un accidente inevitable puede ser que un nene se caiga y se raspe una piernita, mientras que jugar con una vela, clavo, electrodoméstico o un remedio que ha quedado al alcance son de aquellos accidentes que se pueden evitar para que la paz reine en el hogar y se deje a las divinidades ocuparse de otros menesteres.

La premisa que nunca debe olvidar el adulto responsable del hogar es que los niños son curiosos por naturaleza y están descubriendo, a su manera, el mundo sin ser, siempre, conscientes de riesgos y peligros.

7 consejos para hacer más seguro su hogar contra accidentes

Muchos son los elementos a los que se les puede prestar atención para lograr que el hogar sea más seguro contra accidentes. Desde CompreSeguros.com le brindamos siete consejos infaltables para que la paz reine en su hogar y en el día a día de los más pequeños.

No hay riesgos sin consideración: como dijimos al comienzo del artículo, pensar en la forma de prevenir los accidentes no es exclusivamente una cuestión de comprar accesorios de seguridad, sino de pensar en cada detalle que puede ser peligroso o un potente llamado de atención. Resulta imperioso entender que hay elementos que no son peligrosos de por sí, pero que de acuerdo al contexto y las personas involucradas pueden hacer que las cosas cambien.

¿Son accidentes?: por definición un accidente es un “Suceso eventual que altera el orden regular de las cosas”, pero también “Suceso eventual o acción de que resulta daño involuntario para las personas o las cosas”, pero ¿hasta qué punto este suceso eventual pudo ser previsto? los especialistas hacen referencia a una serie de situaciones que, por negligencia de los adultos, se vuelven peligrosas como el hecho cotidiano en algunos domicilios de dejar a los niños al cuidado de mascotas y viceversa, volviendo a ciertos perros un riesgo por el solo hecho de su porte.

A la boca no: los niños en general, y los más pequeños en particular, tienen el hábito de llevarse todo a la boca más allá de su etapa oral. Esto conlleva un riesgo cuando la falta de higiene y el desorden se hacen presentes como parte del paisaje diario donde un remedio, una moneda o inclusive un juguete mal evaluado pueden tener graves consecuencias. También resulta peligroso dejar que los niños jueguen en el patio o jardín sin la debida supervisión de un adulto responsable donde piedras e insectos pueden ser causantes de ahogamientos y alergias.

Evitar las tentaciones: los pediatras sugieren que para que una casa sea segura es indispensable que los adultos presten atención a esos detalles que resultan una fuente de tentaciones. Por ejemplo, no colocar puertas u otras medidas de seguridad en las escaleras puede causar graves accidentes al igual que los enchufes que, estando al alcance de los niños, no cuentan con las tapas de protección resultando una segura invitación para que prueben de introducirles cosas.

Los niños afuera de la cocina: esta es otra frase que sabiamente ha formado parte del vocabulario de las abuelas, pero no tanto por estos tiempos. Los riesgos de mojarse y quemarse con la cocina propiamente dicha son muy grandes, pero en este espacio no es raro que los chicos se sientan atraídos por elementos riesgosos que van desde un rayador, sacacorchos hasta los obvios cuchillos.

Crear un espacio seguro: resulta aconsejable que los más chicos tengan un espacio especialmente diseñado para ellos y donde todo lo que allí se encuentre sea seguro. Estos espacios, de diferente tamaño de acuerdo a las posibilidades y el tiempo de los chicos, están libres de aquellos elementos inapropiados para la edad ya sea de la casa como una ventana o un enchufe, pero también del mobiliario como vitrina o una biblioteca.

El patio un lugar de alto riesgo: siempre y cuando no se tomen ciertos recaudos claves. Por ejemplo, es imperioso guardar las herramientas en la piecita del fondo o en un recinto cerrado con llave para evitar que martillos, serruchos, destornilladores o máquinas como amoladoras y cortadoras de césped formen parte de los juguetes. Especial recaudo hay que tener si se cuenta con una pileta, si es de material debe contar con el vallado correspondiente y si es de lona con un recubrimiento que evite malos momentos.

Párrafo aparte merece el hecho de controlarlos sin importar la edad de los chicos. Es importante que, de forma periódica, controle qué están haciendo y que todo se encuentra bien. No se preocupe pensando que no les tiene confianza a sus hijos, cambie su mentalidad entendiendo que el cariño y la responsabilidad se manifiestan de diferentes formas, por caso velando por su seguridad.

Contar con un seguro de hogar es también una forma concreta para que el domicilio, ese que definimos como su lugar en el mundo, sea el espacio digno de ser vivido todos los días, evitando que diferentes riesgos puedan volverlo una trampa para chicos y grandes.

Hacer un hogar más seguro para niños no es tan difícil, siempre y cuando se preste atención a los riesgos latentes que hay en todo domicilio y se esté dispuesto a hacer de la paz un integrante más.